Triángulos, sistemas y dimensiones.

De la individualidad al sistema

La gran superficie roja era la existencia de la que se tenía conocimiento, de ella nacieron todas las superficies cerradas y delimitadas que se movían sobre ella.

Hace algún tiempo hubo una población de solo triángulos equiláteros blancos con bordes negros e iguales dimensiones que se distribuían y se trasladaban sobre una gran porción de la gran superficie roja.

Triángulos sueltos

Un buen día, en un encuentro, 4 triángulos inquietos compartían entre ellos las semejanzas que tenían entre sí todos los miembros de la comunidad: igualdad en dimensión, forma equilátera, delimitación por tres líneas rectas negras continuas, color propio de superficie blanco, además de la posibilidad de traslado sobre la superficie roja que era su hábitat; observaron también que se diferenciaban entre sí por las posiciones, los traslados, las direcciones que asumían y las áreas que ocupaban, qué, en ocasiones les llevaban a tener dificultades aisladas entre sí, que interferían en la convivencia de la población.

Web

Este proceso reflexivo de los 4 triángulos, les llevó a cuestionarse más allá de sus propios asuntos físicos, observaron la monotonía de su existencia y cotidianidad, revisaron las diferencias entre miembros y sectores de la población y se lanzaron a pensar y ensayar en alternativas distintas a las habituales.  Probaron como asociarse y conformar una comunidad que les brindara mayor integración y facilidades de convivencia.

¿Cómo construir u organizar algo nuevo que les integrase, les ayudase a convivir mejor, darle un mejor sentido a sus vidas y no les hiciese perder su identidad?  Esta pregunta existencial les llevó a pensar en sí mismos, en los demás y en su entorno de manera integral; desarrollando su capacidad de percibir, comprender y actuar.  Enfocarse en sus semejanzas les permitió pensar en modelos que les potenciaron y les hicieron superar aquellas diferencias que les hacía entrar en conflicto y disminuir su potencial.  El contemplar la solución de discrepancias sólo desde una óptica individual, puede que beneficie a su proponente, pero a nivel general, dificulta las relaciones y agudiza el conflicto; mientras qué si se aprecian desde un enfoque integral donde la totalidad sea prioritaria, hace que la solución sea más compleja, pero el resultado mucho más global.  Se continuó así todo un proceso que les llevó a evolucionar, no solo individualmente, sino como comunidad, y a encontrar horizontes que jamás habían imaginado.

Algo importante sucedió cuando entendieron que sus posiciones, traslados y movimientos solo era posible comprenderlas a través de un sistema de referencia en dos dimensiones.  De hecho eran planos moviéndose sobre un plano mayor.  Con esta referencia lograron posicionarse individual y colectivamente de tal manera que consiguieron organizaciones superiores más complejas que daban más estabilidad y sentido a las individualidades.

Después de mucho observar, pensar, ensayar y errar hasta dar en el blanco, se dieron cuenta que la única manera de organizarse sin perder su identidad de forma, era organizarse en grupos de 4 triángulos.  Mientras tres asumían una misma dirección y aportaban 2 de sus lados para construir  la frontera del nuevo sistema, el otro triángulo se posicionaba en el sentido contrario y se ubicaba en el centro convirtiéndose en el núcleo del conjunto.

4 Triángulos organizados

Aquí cada triángulo asumió una función diferente.  El del centro sostenía e integraba a los 3 y de paso a la totalidad del conjunto; mientras que los 3 exteriores se encargaban de conformar la piel o frontera del nuevo sistema triangular asumiendo las funciones perceptiva, efectora y protectora.

El nuevo sistema conformado por 4 triángulos mantuvo la identidad de sus miembros: de 4 triángulos unitarios surgió otro mayor proporcional, que mantuvo la forma triangular equilátera blanca en su superficie y negra en su contorno.  Pero también emergieron otras cualidades que les benefició como conjunto: mayor dimensión, acoplamiento perfecto sinónimo de integración, al interior del sistema se fueron opacando los límites de cada triángulo unitario, pero se fortaleció el contorno del sistema (el grueso de la línea negra aumentó considerablemente).  El apuntar todos hacía un mismo objetivo les permitió darse cuenta de la posibilidad de trascender su cotidianidad, explorar nuevos estilos de vida y vivir la sensación de unidad en la diversidad, sentido de pertenencia y fortaleza colectiva.

Los demás miembros de la población vieron el progreso y los resultados del grupo de los 4 inquietos, quienes lo compartieron con los demás y les invitaron a seguir su modelo.  La comunidad poco a poco fue pasando de conjunto de individualidades a conjunto de sistemas.  Al principio no fue fácil, se integraban y después se desintegraban, algunos optaron por sistemas transitorios y otros por sistemas permanentes.  En todo ese proceso experimentaron sus beneficios y dificultades; aprendieron que en toda decisión de cambio se gana algo pero también se pierde, generalmente se decide perder en lo inmediato cuando la ganancia posterior después del esfuerzo es significativa y transformadora.  Este ejercicio les ayudó a trascender su cómoda cotidianidad; a desarrollar la capacidad de percepción, análisis, planificación y síntesis en el pensar; además, la determinación, disciplina y persistencia en la toma de decisiones; lo mismo que la apreciación global que les permitió percibirse a sí mismos, a sus congéneres y a su entorno desde una óptica integral donde todo era considerado con reciprocidad.

Triángulos sueltos y sistémicos

Los sistemas espontáneos, generaron interdependencia entre sus integrantes, la decisión individual de adherirse a un conjunto implicó aceptar a los otros en igualdad de dignidad y derechos, reconocimiento de sí mismo como de todos sus integrantes en actitud de esfuerzo colaborativo apuntando hacía objetivos comunes, y la admisión integral del grupo como ente superior a sí mismo.

El gran beneficio individual y colectivo consistió en la aparición de condiciones emergentes que beneficiaron al sistema en su totalidad, esta fue la razón por la cual los integrantes optaron por adherirse cada vez más a sistemas permanentes.  Dentro de estas condiciones, la identidad del grupo fue muy superior a la sumatoria de las identidades individuales, se potenció, esto hizo de una u otra forma, generar sentido de pertenencia al mismo, permitiendo que la identidad del grupo estuviese por encima de las individuales, los triángulos empezaron a gozar de esa sensación de bienestar que les daba seguridad en la asociación.  Incluso, cuando el sistema enfrentaba situaciones adversas debido a las condiciones del medio, ese mismo sentido individual de pertenencia a la identidad sistémica superior a sí mismo, les llevaba a buscar en su interior las condiciones óptimas para generar las mejores respuestas al entorno.  Dejaron de ser individuales entre sí para convertirse en uno con el sistema.

El sistema dejó de ser un colectivo para convertirse en unidad.

La superficie roja era habitada ahora por triángulos más resistentes, superiores, evolucionaron.

Sistema de sistemas

Con el tiempo, los triángulos sistémicos cuaternarios afrontaron otras condiciones medioambientales y aparecieron otras necesidades que les llevó a asociarse a un nivel más elevado.

Siguiendo un proceso parecido al de los individuales, los sistemas se asociaron entre sí y conformaron sistemas superiores con muchísimos componentes.  Es como si las unidades hubiesen conformado sencillos organismos pluriunidades y estos a su vez colonias, quizá tejidos y en su evolución hubiesen llegado a organismos complejos.

1 a 4 a 4 de 4 triángulos

4 triángulos se asociaron y conformaron un sistema en un primer nivel de complejidad con esos 4 equiláteros.

4 sistemas de primer nivel de complejidad se asociaron y conformaron un sistema de segundo nivel con los 4 sistemas de primer nivel y sus 16 triángulos.

4 sistemas de segundo nivel se asociaron y conformaron un sistema de tercer nivel con sus 4 sistemas de segundo nivel, sus 16 sistemas de primer nivel y sus 64 triángulos.

4 sistemas de tercer nivel se asociaron y conformaron un sistema de cuarto nivel con sus 4 sistemas de tercer nivel, 16 sistemas de segundo nivel, 64 sistemas de primer nivel y sus 256 triángulos.

4 sistemas de cuarto nivel se asociaron y conformaron un sistema de quinto nivel con sus 4 sistemas de cuarto nivel, 16 sistemas de tercer nivel, 64 sistemas de segundo nivel, 256 sistemas de primer nivel y sus 1,024 triángulos.  El diagrama de abajo corresponde al triángulo sistémico de quinto nivel con las características descritas.

Superficie triangular compleja

Este crecimiento poblacional integrado permitió la generación de organizaciones u organismos más complejos, con múltiples funcionalidades cada vez más especializadas, que le permitieron afrontar las condiciones cambiantes de la vida de forma más eficiente.

Historia de las 2 dimensiones y la gran superficie roja.

Muchísimo tiempo atrás, alguna entidad puntual (quizá no corporal) avistó a otra similar en la distancia; el solo contacto sensorial donde el observador busca o centra su atención en el objetivo con su sentido y la vibración del objetivo llega al receptor, conforma una línea recta que es la distancia más corta entre dos; ahí nació el concepto de extensión, el establecimiento de un vínculo entre dos puntos, donde tanto el uno como el otro podían acercarse, pero también alejarse en esa misma dirección.

El traslado de un punto hacía otro y viceversa conforma una línea recta, la línea recta sería una sucesión de puntos en una misma dirección; sería algo así como las hormigas que viven en una cuerda, solo pueden transitar en la dirección de esta.  Podría decirse que la línea tiene una existencia superior al punto, ya que los contiene a todos, tiene su propia identidad y conformaría lo que conocemos como primera dimensión o largo.

Así como el traslado de un punto o la sucesión de estos en una misma dirección desarrolló una línea recta dando origen a la primera dimensión, de similar manera, el trasladar una línea recta en una dirección diferente a la propia, desarrollaría una superficie plana que daría origen a la segunda dimensión o extensión que conocemos como largo y ancho.  Así, los puntos prosperaron en su organización, de puntos pasaron a línea y de línea a área.  Así nació la gran superficie roja que ya hemos relatado.

Como hasta ese entonces había desarrollo de puntos, rectas y superficies planas, la gran superficie madre roja en su proceso creativo vio que además de los puntos y las líneas que la sostenían, podía crear superficies unitarias diferentes a sí misma, dotarles de entidad propia y permitirles libertad de traslación sobre ella misma.  El triángulo equilátero se constituyó en la unidad de superficie más simple, conformado por tres líneas iguales que se cerraban creando un contorno y una superficie propia en su interior.  Así nació y se desarrolló la gran superficie roja que después produjo de sí misma y en sí misma los triángulos blancos con bordes negros, que tenían cierta autonomía de traslación sobre la gran superficie roja con el consabido proceso evolutivo descrito hasta ahora.

Además de los triángulos equiláteros, la superficie roja también creó toda la gran variedad de superficies conformadas por contornos cerrados como los triángulos, cuadriláteros o polígonos regulares e irregulares, círculos, elipses, figuras naturales, espontáneas y muchas más que sirvieron de matriz a la creación de múltiples mundos.  Como lo que nos interesa es el desarrollo de los triángulos equiláteros, seguiremos con la descripción de su desarrollo.

De la segunda a la tercera dimensión

El estudio de su historia, donde el modelo de punto llevó a la primera y después a la segunda dimensión, indujo a los triángulos sistémicos a pensar en la posibilidad de la existencia de una tercera dimensión, a pesar de que su universo solo era comprensible desde sus 2 dimensiones inherentes.

Así, idealmente pensaron en el posible traslado de un plano en una extensión diferente a su ancho y largo cotidianos, dando paso al nacimiento de unas matemáticas y geometrías diferentes a las acostumbradas, muy pocos las comprendieron y estos se constituyeron en los expertos que iniciaron la superación generacional.

Los pocos  triángulos sistémicos que se interesaron en la tercera dimensión examinaron variadas maneras de conformación, compartieron sus ensayos, los debatieron y se complementaron en un estudio general.  Algunos abordaron sus estudios de lo particular a lo general y otros de manera contraria.  Unos llevaron la secuencia punto, línea, área y de ahí a la tercera extensión.  Mientras otros concibieron que las dimensiones superiores ya existieran y que las inferiores fueran solo cortes de las superiores; así, el punto sería un corte transversal de una línea y una línea sería un corte transversal de un plano; de esta manera concibieron al plano y a la gran superficie roja como un corte transversal de algo que tuviese tres dimensiones, hasta ahora desconocido para ellos, pero que intuían y trataban de descubrir.

En busca de la tercera dimensión

Con la anterior guía integral en construcción, se lanzaron al trabajo de trascender su bidimensionalidad; hubo muchos intentos.  Cierto día un sistema de triángulos de n complejidad, conformado por 4 triángulos de n – 1 complejidad, decidió dejar el núcleo plantado en la superficie roja constituyéndose en su base, y las puntas de los otros 3 sistemas triangulares intentaron levantarse pero su intento fue fallido.

Triángulo sobre superficie roja

Reconociendo la anterior experiencia fallida y bajo la asesoría de un grupo experto de sistemas triangulares quienes creían que la contracción generaba dilatación a otro nivel y esta a su vez creaba la posibilidad de acceso a la tercera dimensión; un sistema triangular de superior complejidad se ofreció voluntariamente para realizar la experiencia; haciendo uso de su inmensa energía y con la ayuda de otros, decidió contraer sus vértices y su contorno hacía el centro a ver qué sucedía; tenían la presunción de que ante un traslado significativo de estos elementos exteriores, el centro se transformaría y accedería a lo que ellos consideraban la tercera dimensión, una óptica contraria al anterior ensayo descrito.  Fue tal la disposición asumida y el esfuerzo generado por el sistema triangular, que por un momento sintió como sus elementos centrales iban desapareciendo: primero se esfumaba el centro, después los alrededores del mismo, .………. la sensación de vacío le dio miedo, el sistema entró en shock, se paralizó.

Bajo este trance, obnubilado, algo sucedió en su percepción, se dio cuenta en ese preciso instante:

  • que no era plano sino sólido;
  • que no era un triángulo sino un prisma;
  • un prisma regular triangular que caía perpendicularmente sobre la gran superficie roja creando un corte en forma de triángulo;
  • un prisma que iba de lo más alto a lo más profundo.

Prisma y superficie roja

Así como empezó a percibirse como un prisma, comprendió que sus otros compañeros también lo eran, que al pertenecer a otros prismas, tenían su movimiento propio en el espacio, que en ocasiones se reflejaba como movimiento triangular en la gran superficie roja.

Advirtió que hasta antes del shock solo se había percibido a sí mismo y a sus compañeros como un sector triangular; ahora sabía que no era eso, era mucho más; encima y debajo de él se perpetuaba una sucesión infinita de triángulos con su identidad propia que conformaban un organismo superior, el prisma triangular, replica de sí mismo que se extendía en la tercera dimensión; un organismo que en sus 3 dimensiones también había hecho el trabajo de asociarse con otros prismas habiendo conformado sistemas complejos de prismas que mantenían su identidad en ellos mismos como en sus cortes y conformaban estructuras seguras; eso le dio seguridad.  Percibió la pobreza de su percepción y la de sus congéneres, comprendió que era una ilusión lo que percibía en la gran superficie roja.  Sonriendo concluyó que nunca pudo contraer su entorno y desplazar su centro, pero sintió que valió la pena el esfuerzo hecho por él y los demás.  Cuando hay un propósito director posible, unido a disciplina y constancia, se llega; accedió a donde quería llegar por medios diferentes a los planeados inicialmente, pero llegó y recibió más de lo que quería recibir.

Prisma superficie y triángulo saliendo

En un momento muy sublime se reconoció saliendo del prisma al cual pertenecía, quien le había concedido el privilegio de salir, sentirse libre y poder recorrer por sí mismo todo el espacio sideral, en ese momento el tiempo dejó de existir para él, permanecía en la quietud del eterno ahora.

Triángulo saliendo sin supeficie roja doble

La gran superficie roja, el plano donde siempre había existido, dejó de serlo, además de esta planicie, existía todo un universo hacía arriba y hacia abajo, sintió la profundidad y la altura, la largura y la anchura.  Además de la gran madre roja, también había infinitas áreas planas con sus colores propios, con inclinaciones diferentes y seres distintos (al no haber perpendicularidad con los prismas, los triángulos cortados eran irregulares), también percibió superficies curvas que generaban otro tipo de cortes con sus creaciones bidimensionales, incluso curvos, con huecos en su interior.

Viendo el tetraedro 01

Más allá distinguió otros volúmenes diferentes a los prismas; vio poliedros de todo tipo, regulares e irregulares, algunos suspendidos en el espacio, unos finitos y otros de extensión infinita.  De estos, cautivó su atención el tetraedro regular que presenciaba delante sí, se identificó tanto con él en su contemplación, que paralelamente su propio sistema triangular se transfiguraba sin ningún esfuerzo: los triángulos externos del sistema rotaron y bajaron, constituyéndose en las 3 caras inferiores unidas ahora entre sí mediante sus aristas tridimensionales (antes bidimensionales y separadas), permitiendo que los vértices bidimensionales se unieran en el vértice tridimensional inferior; mientras, el triángulo central subía y se constituía en la cara superior.

Triángulo en conversión a tetraedro

El triángulo equilátero se transformó en tetraedro regular, con tres aristas superiores y tres inferiores, tres vértices superiores y uno inferior, y una cara superior con tres inferiores.  Recordó los intentos en la bidimensionalidad que le llevaron a realizar la presente experiencia.

Tetraedro terminado

Se sintió con mayor integración ahora como volumen, sintió que pertenecía a este mundo nuevo para él, se le facilitó su movimiento, que le llevó a  todos los confines y a la infinidad; donde percibió toda la gama de superficies y sólidos, regulares e irregulares, algunos resplandecientes, las luces, además los campos, espacios sin forma que ejercían una gran influencia sobre todo lo que les rodeaba, los volúmenes negativos, los huecos, los cristales y las infinitas repeticiones fractales.

Otro volumen cautivó su atención, la esfera, la catalogó como el volumen perfecto.  Al apreciarla e identificarse con ella su volumen poliédrico delimitado por planos empezó a transformarse en cuerpo esférico; los muchísimos triángulos que constituían su sistema triangular inicial se fueron acomodando para asumir la superficie exterior esférica.  Fue tal su admiración, que llegó a imaginar la inmensidad del espacio que estaba percibiendo como si estuviese dentro de un gran campo global.  Con este nuevo cuerpo su movilidad mejoró.

Tetraedro con esfera

Quedó extasiado ante tanta maravilla exterior.

Regreso a la superficie roja

Cuando el sistema triangular cayó en shock y se paralizó, sus compañeros se preocuparon, entraron en pánico, trataban de auxiliarlo, buscaban que se moviera, se preguntaban si el gran esfuerzo lo habría llevado a dejar de existir.  Al rato volvió en sí; transfigurado, atónito.

No sabía cómo describir lo que había percibido, no tenía elementos para que ellos le pudiesen entender, solo pudo decir que tuvo acceso a la tercera dimensión, que la descubrió y que así como él pudo hacerlo, cualquiera lo lograría.  Después encontró que las asociaciones, las parábolas o metáforas eran la mejor forma de hacerse entender.

En su percepción propia, ya no volvió a creer ciegamente en lo que percibía, algo tenía que hacer dentro de sí para ajustar lo que observaba.  Haber estado y estar ahora en una existencia con realidad y fenómenos planos después de haber vislumbrado por un instante el volumen, le llevó a consolidar conceptos e ideas cada vez más abstractos que le permitieran seguir viviendo en la segunda dimensión sabiendo que su realidad era la tercera y quizá más dimensiones superiores; ajustó sus percepciones con su razón y juicio; ese ejercicio le dio habilidades comunicativas y espaciales que desarrollaron su intelecto; se hizo un triángulo tridimensional que convivía con triángulos bidimensionales; sabía que la realidad seguiría siendo lo que siempre ha sido, es y será; quien tenía que cambiar era el triángulo mismo y el cambio se daría en la medida en que mejorara su percepción, que ampliara su conciencia; ese fue su trabajo consigo mismo; una vez logrado sus avances, se dedicó a facilitar el desarrollo tridimensional de los bidimensionales.

Enseñó que lo que sucedía en algún punto o región de la gran superficie roja incidía de una u otra forma en toda la superficie; ahora: lo que acontecía en algún punto o región de la superficie roja, además de afectar a la propia superficie, también incidía en lo que estaba por fuera y no se percibía; pero también y de manera recíproca: lo que sucedía por fuera de la superficie roja imperceptible para ellos también afectaba a la propia superficie sin tener explicación alguna para ellos, ahí encontraron una razón de ser a aquellos fenómenos que aparecían espontáneamente sin entender.

Compartía a los demás triángulos, que la mayor dificultad está en la limitación de nuestras percepciones, que hay que trabajar para aumentar el nivel de percepción.  Explicaba que un ser unidireccional solo puede sentir como puntos, solo siente sensaciones, dichas impresiones puntuales hace que este se acerque o se aleje del sitio de emisión para lograr una adecuada, oportuna y eficaz interacción con el medio ambiente, permitiéndole adaptarse al mismo(tal como lo hacen los organismos celulares o animales inferiores que actúan por excitación).  Que un ser bidireccional solo puede sentir líneas y áreas, de acuerdo a su evolución, una línea es una sucesión de puntos, una agrupación de sensaciones conforma una percepción, algo un poco más abstracto, ya hay una pequeña síntesis (tal como sucede en los animales que pueden tomar diferentes opciones); pero así como también pueden ver líneas también pueden ver áreas al hacer agrupaciones más complejas (tal como sucede en los animales superiores).  Un ser tridimensional solo ve áreas (la vista está diseñada de esa manera, vemos solo las superficies, no penetramos al interior de las cosas), pero ajustamos la realidad percibida en áreas y la convertimos internamente en volumen (el ajuste lo realizamos internamente nosotros), aparece la idea o el concepto, mucho más abstracto que la percepción, pero está centrado en sí mismo, en lo que recibe y procesa.  Y continuaba, un ser tetradimensional al haber adquirido las potencialidades de las tres dimensiones anteriores, no está tan centrado en sí mismo, se sale de sí mismo; puede acceder a la información tal como es, pudiendo ver las cosas tal cual son, no con referencia a sí mismo, a sus propios ajustes sensoriales, perceptuales y cognitivos.

En otra ocasión indicaba que el universo por él percibido era tridimensional, mucho más real que el bidimensional, pero reconocía que podía poseer más extensiones, que cada dimensión llevaría a un universo diferente cada vez más amplio y extenso.

Invitaba a no conformarse con la apariencia de las cosas, que es engañosa, decía que detrás de lo aparente hay un significado oculto y que la clave para llegar a este se encontraba en la misma figura.  Cuando vemos una caja solo vemos una, dos o máximo tres caras de la misma, si nos quedamos con esa sola impresión, nos perdemos a la captación total de la caja; pero si la vemos desde diferentes puntos de vista la impresión será más completa, nos formamos el concepto de caja como volumen exterior; ahora, si la abrimos, tendremos a una captación más rica, descubrimos el propósito de la caja, entendemos que la caja era un vehículo para transportar algo que posiblemente sea lo que realmente nos interesa.  De igual forma, un billete por si solo es un papel con gráficos en sus 2 caras, pero cuando entendemos que tiene un valor comercial, ahí si tiene su razón de ser.  Las apariencias por si solas serían vehículos que nos pueden llevar al sentido oculto de las cosas.

Decía que allá al final de su viaje quedó con una sensación de globalidad, de integralidad, de asombro ante lo inmensurable.  Se sintió a la vez parte de: el sistema triangular, la superficie roja, el prisma triangular, de una u otra forma parte de las formas con las que se encontraba, pero más que todo, del espacio y la inmensidad que abarcaba la totalidad; donde había adquirido la certeza de ser parte de esa unidad en la diversidad, donde el todo es perfecto, bien logrado, completo, íntegro, magnífico y sublime, exactamente como es, ha sido y será.

Así, enseñaba que desde este contexto, al estar todo interrelacionado, cada acción tiene su consecuencia, perdón, no una, sino infinitas consecuencias, y que antes de hacer, debemos anticiparnos a los posibles resultados; si mi intención me beneficia solo a mí o a mi clan, sin tener en cuenta lo demás, es posible que me equivoque y les perjudique; si lesiono, corro el riesgo de que también lo hagan conmigo o mi clan, o la vida me juegue una mala pasada.

Los propósitos serán siempre designios puros si actúo en bien y en belleza, si amplio mi radio de acción y me anticipo a sus efectos.

Bibliografía:

  • LIPTON B.  (2005).  La biología de la creencia.
  • OUSPENSKI P.  (1920).  Tertium organum.

Programas ayudantes de ilustraciones:

  • 3ds max.
  • Illustrator.
  • Photoshop.

4 comentarios sobre “Triángulos, sistemas y dimensiones.

  1. Muy bueno Fran !! Pensé en la Red, triángulitos unidos formando uno nuevo . Como la vida misma !! Abrazo querido compañero!!

Responder a M. Laura Pizza Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s